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De pie bajo las luces del Latham Baseball Park, el infielder Carlos Marte no pudo evitar reflexionar sobre cómo llegó allí. Desde los juegos de pelota en el jardín delantero en la República Dominicana hasta la NCAA, Marte acreditó su educación dominicana con la introducción del béisbol en su vida. Él ve su deporte como una manera de conectar más estrechamente con su cultura.

"Es por lo que somos conocidos", dijo Marte. "Estoy orgulloso de ser dominicano y jugador de béisbol."

Recoger un bate de béisbol por primera vez con su padre a la edad de cuatro años fue sólo el comienzo. Al llegar a los Estados Unidos dos años más tarde, Marte estuvo expuesto a nuevas oportunidades, e hizo el cambio de los juegos del patio delantero  a los campos de la liga pequeña - y el resto, dice, es historia.

El padre de Marte plantó el deporte en su vida, apoyándolo mientras perseguía el béisbol. Para él, era casi como una tradición que se transmitía. Desde su primera práctica,  Marte recordó un estímulo constante de hacer todo lo que fuera necesario para lograr sus metas.

"Mi padre siempre ha sido mi mayor apoyo," dijo Marte, "Él es el quien me metió en beisbol."

Marte destacó el papel que sus entrenadores de la infancia tuvieron en su desarrollo personal también. Las lecciones que ha aprendido de sus mentores van más allá del juego. Reconoció cómo el consejo que ha acumulado a lo largo de los años ha contribuido a su crecimiento como individuo y como jugador.

"Algunos de mis entrenadores han estado conmigo por 15 años", dijo Marte, "Aquí, mis entrenadores me han empujado a ser mejor, especialmente a este nivel."

Marte continuó su carrera a lo largo de la escuela secundaria, intentando ingresar al equipo All American dos veces, y continuó su carrera en Union County College en Nueva Jersey antes de transferirse a Elon en su tercer año. La decisión de mudarse  a Elon y entrar al nivel universitario, dijo Marte, fue fácil.

"Venir a Elon es probablemente mi mayor logro", dijo Marte, "siempre he tenido en mi mente que quería jugar en la universidad"

Desde que llegó a Elon, Marte ha mejorado significativamente, a pesar de que COVID-19 cortó su primera temporada. El entrenador Mike Kennedy ha notado el desarrollo de Marte mientras lo ve ganar confianza en sí mismo y sus habilidades.

"Su primer año, el año pasado, estuvo muy callado", dijo Kennedy, "Ahora, hay una diferencia notable. Está hablando y comunicándose más con los compañeros de equipo."

Como muchos niños atletas, Marte idolatraba a los jugadores profesionales. Específicamente admiraba a Alex Rodríguez, un dominicano que jugó para los Yankees. Viendo características de sí mismo en Rodríguez, Marte se encontró fantaseando sobre el jugador que podría llegar a ser.

"Cuando empecé a ver béisbol, él me motivó a querer ser como él", dijo Marte.

Junto con su interés en el béisbol, Marte reconoció el impacto de sus antecedentes en sus valores personales e identidad. Al venir de la República Dominicana, ha ganado un sentido de humildad y gratitud. De niño fue testigo de las dificultades cotidianas y recordó la lucha por encontrar alimentos, trabajo y vivienda en la nación.

Marte también notó la falta de libertad en la RD, y desde una edad temprana fue consciente del valor del trabajo duro y la autosuficiencia. A su llegada a los Estados Unidos, Marte llevó estos ideales con él, ansioso por aprovechar las nuevas oportunidades a las que estaba expuesto.

"La gente aquí lo tiene mucho más fácil que allá", dijo Marte. "Así que cuando vine aquí no quería dar nada por sentado."

A pesar de la adversidad, Marte mira su pasado con orgullo, recordando una infancia de funciones familiares que consistían en el béisbol y, su favorito, la cocina dominicana.

"Estamos muy orientados a la familia", dijo Marte. "Siempre hacíamos barbacoas familiares, eso es lo más importante."

La actitud trabajadora y optimista de Marte no ha pasado desapercibida. Kennedy reconoce que todo está dando sus frutos, y espera que él se convierta en un activo ofensivo y defensivo.

"Está muy concentrado", dijo Kennedy. "Nada parece afectarlo."

Marte dijo que cree que las oportunidades a las que ha estado expuesto en los Estados Unidos han contribuido en gran medida a sus éxitos y comportamiento diligente. El estímulo que ha recibido de sus entrenadores y compañeros de equipo le ha ayudado a aumentar su confianza como jugador e individuo.

Dijo que la resistencia y la determinación han sido vitales a lo largo de su carrera como atleta estudiantil. Dedicando aproximadamente 28 horas a la semana al juego, Marte reconoce que balancear la escuela y el béisbol no es una tarea fácil, pero siempre vale la pena.

"Creo que lo primero es simplemente tener una pasión por el béisbol. Vas a fallar más de lo que tendrás éxito", dijo Marte.